Toda creación en nuestro universo se explica por el siguiente proceso: El yin y yang se fragmentan en 5 y así es cómo nacen los 5 elementos. Luego son los 5 elementos los que forman y dan existencia a todo lo que existe. Hay que entender que Yin y Yang y los 5 elementos son nombres para denominar a la energía en sus distintas formas y densidades (fases). Este nacimiento de los elementos a partir de Yin Yang lo podemos ver en la propia imagen de Yin y yang, la línea que se forma en el medio de los dos representa a los 5 elementos.

Entendamos también a los elementos como fases por las cuales la energía va pasando y tomando distintas características en un ciclo de 5.

elemento agua
El Agua nos llama a ser imprevisibles, creativos, fluidos, inesperados, voluntariosos…
El Agua parece un Elemento débil ya que al no tener forma propia necesita de receptáculos que la contengan. Esta supuesta debilidad es la raíz de la fortaleza y de su propio poder.

Lo blando no es sinónimo de debilidad, ni lo duro lo es de fuerza…
Bajo el cielo no hay nada tan blando y maleable como el agua, pero no hay nada como el agua para erosionar lo duro y rígido.
“Lo débil puede sobreponerse a lo fuerte; lo blando puede sobreponerse a lo rígido”
Lao-Tsé
Agua: La Estructura
Al tener el Riñón la fluidez del Agua y ser el órgano del Elemento y la Vejiga su visera, atesoran la energía Jing vinculada con la herencia ancestral, que pasa de generación en generación como un río sin pausa. En el lapso de una vida funciona como un reloj de arena. El agotamiento de esta energía antes de tiempo se vincula con signos de vejez prematura.
La energía del Riñón está vinculada a lo Instintivo, a la supervivencia básica, a nuestro cerebro reptiliano: atacar o huir.
Para la Medicina Tradicional China (MTC) la función del Riñón no es sólo la de depurar los líquidos corporales sino que incluye las cápsulas suprarrenales, los órganos genitales y el órgano de los sentidos asociado es el oído. Los dientes por tener relación tegumentaria con los huesos también están dentro del Elemento Agua. Como signos del decaimiento de esta energía en la vejez, observamos menor capacidad auditiva y aflojamiento de los dientes, por ejemplo.
El Invierno es la estación del Agua. Mientras que el Fuego es el Yang Máximo, el Agua es su control, es el Yin Supremo. Está asociada con lo descendente, con lo que hidrata y ablanda, con la Mujer, con el estado de Meditación. Su sabor es el salado, su color es el negro; y es en las ojeras donde se nota el desbalance del Agua. Una deficiencia del Riñón puede conducir a una lumbalgia. Cuando el Agua no puede controlar el Fuego, pueden aparecer enfermedades cardiológicas como la hipertensión.
EL ALMA DEL RIÑÓN
Cada Órgano en MTC tiene un Alma. El del Riñón es el Zhi. Está vinculada con la Memoria y con la Fuerza de Voluntad.
El Agua, es decir la energía del Riñón, está cercana a la memoria, no a la que se usa para estudiar una materia (esa es la del Bazo), sino a la memoria de largo plazo.
Cuando tenemos una Idea o un Sueño por realizar allí está el Alma Etérea del Hígado, el Hun del Elemento Madera. Para llevarlo a cabo necesitamos del Zhi, de la Fuerza de Voluntad de los Riñones. Esta fuerza es la que le da el impulso de la determinación a la Mente, al Shen o Conciencia. Si hay claridad de planes y objetivos, y la Fuerza de Voluntad es fuerte, entonces podemos disponer de un verdadero impulso para llegar a nuestros propósitos.
La Tenacidad de los Objetivos
Cuando nos quedamos en “los títulos”, es decir en el mero enunciado ya que sabemos hacia donde queremos ir pero no tenemos la energía para lograrlo, debemos tonificar al Riñón, ya que allí la Fuerza de Voluntad es débil.
Nótese que cuando hablamos de la Fuerza de Voluntad de los Riñones estamos hablando de entusiasmo, impulso, determinación, persistencia, tenacidad, afán… Si notamos que a alguien le faltan todas o algunas de estas características, el cuadro sería depresión. El Poder o Impulso lo da siempre el Qi prenatal o Jing.
EL MIEDO
La emoción vinculada al Elemento es el Miedo. El miedo forma parte del kit de supervivencia, nos permite poner la alarma cuando hay peligros cercanos. Las glándulas suprarrenales liberan adrenalina, cortisol y otras hormonas relacionadas al estrés. Sonaban los avisos para que el hombre prehistórico no fuera el desayuno de un tigre diente de sable, por ejemplo…
En el mundo actual no tenemos predadores, sólo el resto de los humanos por los que nos sentimos amenazados. El miedo perturba al Riñón y no permite que la energía ascienda. De todas maneras cuando el miedo persiste de manera crónica se genera un estado de ansiedad que hace que la energía suba de manera patológica y cause dolor de cabeza, enrojecimiento y calor en la cara. El miedo nos conecta con el Agua indicándonos desequilibrios en el Elemento, apareciendo en forma de fobias a las arañas, a viajar en avión o a las autoridades.
El miedo en los otros elementos:
Recorriendo los miedos vinculados con cada Elemento veremos que el miedo de Tierra está vinculado con la Inseguridad (sensación de que “se nos mueve el piso”); el del Fuego teme perder el control (quiere controlar y no ser controlado); el de la Madera a tomar decisiones (se nota en el dolor de la parte alta de los músculos trapecios); el del Metal teme no poder poner límites (a sentirse “invadido” o no tener claro el lugar que se ocupa, o no sentirse bien en ningún sitio).
La Esencia y El Cuidado de la Salud
Todos venimos a este mundo con una Energía Ancestral, o Esencia, o Qi prenatal o Jing (todas son sinónimos). La heredamos de nuestros padres y de todo nuestro linaje. Contiene la información genética de la persona y el reconocimiento de la pertenencia a la esfera de lo Humano. De la forma que cuidemos esta energía, dependerá la durabilidad y la calidad de vida que tengamos. Allí radica la responsabilidad que reside en los Riñones y que es seguir nuestro propio destino, no me refiero a la responsabilidad de trabajar muchas horas alienándonos o a los cumplimientos en el área social. Ésta es una responsabilidad que tiene que ver con el individuo y que a su vez lo excede. Es el compromiso con la especie en tanto hemos evolucionado hasta acá como organismos vivos. Es el compromiso con nuestros Orígenes como Seres del Polvo Estelar viviendo honrosamente un experiencia de vida humana.
Ese es el Mensaje del Agua: tender un puente entre el Origen y el Destino Evolutivo!
elemento madera
La Madera es el elemento que tiene una relación directa con todo lo que crece: con la vegetación y la exuberancia, con lo verde. Las personas Madera necesitan revelarse de la misma manera que el cesped aparece entre el asfalto o entre las piedras. Ésta es una energía que es imposible de detener, siempre va a buscar la forma de expresarse, como sea… a veces a los gritos.
Sonido: el grito
Como las semillas, pueden permanecer en forma latente por años, miles de años hasta que un día da un brote y crece y se manifiesta…Es la urgencia de vivir la que hace que “los madera” necesiten mostrar que existen, que son y que están en el mundo. Por eso les da rabia que los detengan y no les dejen mostrar su creatividad. Este es uno de los aspectos más sobresalientes de la madera: la capacidad de inventiva, de ser imaginativos.

La fuerza de la madera no es agresiva aunque lo parezca por lo desafiante, por lo competitiva e impetuosa. Ese ímpetu a veces los hace cometer errores: son atropellados, se llevan a los demás por delante. Pero si están en equilibrio logran que su flexibilidad los lleve a realizar los sueños y las visiones que tengan en la vida.
En los órganos del cuerpo la madera está representada por el Hígado y por la Vesícula Biliar. En el Hígado está el alma etérea, el Hun, el que le indicará el propósito vital al individuo que, si no está bien arraigada pierde el contacto con la realidad.
El sabor de la madera es el ácido. Por su carácter expansivo, de crecimiento, es obvio que es la primavera la estación de la madera. Allí las plantas renacen luego de permanecer en esa latencia que observamos en el invierno. ¡Si es flexible la madera, es porque está viva; y si está viva es justamente porque es flexible!
Al Hígado y a la Vesícula Biliar también los relacionamos con los músculos y tendones, claro, ya que nos permiten el movernos, expresarnos, conducirnos hasta nuestros logros. Almacenan y distribuyen la energía en el cuerpo. Cuando se reprimen las emociones éstas quedan agarrotadas en los músculos. Un Hígado y Vesícula perturbados contraen a los músculos: habrá contracturas, dolores varios. En esos casos es un cable a tierra caminar descalzos por el césped, sentir el contacto con la tierra, respirar y relajarnos.
Finalmente la condición atmosférica relacionada con ella es el viento. Esto se articula con la similitud de la vegetación y su adaptabilidad a los cambios. Es justamente el viento el factor climático preponderante para desequilibrar a la madera. Si una persona nos relata que en invierno prefiere bufanda (para cubrirse del viento) o no tolera los ventiladores en verano, estamos seguramente frente a una personalidad madera.
La madera es la que toma decisiones rápidas y arma el plan, la estrategia a seguir. Es justamente lo que hace el hígado: realiza más de quinientas funciones y todo el tiempo está decidiendo la mejor opción para el cuerpo.
El elemento madera en desequilibrio es irritable, nervioso y colérico. Duda todo el tiempo. Cuando encuentra cual es su camino de vida, en donde arraigarse, crecer y expandirse, todo es abundancia, opulencia. La persona madera es feliz y todo su núcleo está en armonía. La misma armonía que tiene la vegetación en estado salvaje.
elemento fuego
Las personas Fuego son pasionales. Son fogosas y como el fuego mismo son vehementes, impulsivas. Su capacidad es la de la transformación, que es el poder del fuego. Propone cambios rápidos e irreversibles. Nada va a ser lo mismo cuando pasa el fuego. En ocasiones se lo relaciona con la destrucción, pero eso es mirar el vaso medio vacío. El fuego destruye, claro, pero para que nazcan cosas nuevas. Es también el fuego del hogar. El sitio donde uno se sentía protegido, acompañado, cuidado, querido.

La estación del fuego es el verano, el color: el rojo. Su emoción es la alegría (un sonido: la risa) que si se convierte en excesiva euforia lo desequilibra. El calor es el factor climático que más desacomoda a los del Elemento Fuego. En el Yin Yang, el fuego representa su lado más Yang: la luz, el sol, lo que asciende, la actividad, el movimiento. En todo proceso que haya actividad, y por lo tanto movimiento, hay fuego. El fuego representa la manifestación máxima de la vida, es su motor y combustible.
El corazón es el órgano- fuego por excelencia. Aloja al Shen que es el espíritu o mente; tal vez para ser más claros deberíamos hablar de conciencia. Para sentirnos bien y estar saludables nuestros pensamientos y acciones miran hacia un mismo rumbo, de esta manera nos encaminamos a nuestro destino. Cuando el Shen está bien aparece el pensamiento intuitivo, la serenidad y la calma. En MTC decimos que una persona con desórdenes psíquicos tiene desarmonizado su Shen. Dice el So Wen: “El Shen se manifiesta en el brillo de nuestros ojos“ Una mirada apagada, opaca, habla de un Shen debilitado, enfermo.
Los “fuego” son personas muy sensibles, utópicas, elocuentes. En desequilibrio son hipersensibles, tienen insomnio y problemas de memoria. Pueden tener disfunciones de tipo cardíaco: hipertensión y cardiopatías varias (a diferencia de “los madera” que sufren del hígado). Se dice que la lengua es “la ramita del corazón”. Cuando la persona habla mucho o con muchas incoherencias, el Corazón está perturbado.
Cuando está equilibrado son aquellas personas que defienden causas sociales o políticas. Activistas apasionados hasta la extenuación. Las personas fuego nos muestran el ardor que sienten por sus ideales. El fuego supremo es el amor, y el aprendizaje final es la apertura del corazón. De un corazón compasivo que aprende a amar incondicionalmente. Esta es la máxima enseñanza que nos permite aprender el Fuego.
elemento tierra
El Elemento Tierra es nuestra estabilidad, nuestra contención, nuestro centro. Es el cimiento de nuestra existencia física y por ello la sentimos como sólida, quieta e inmóvil. Todo aquello que nos represente apoyo en nuestra vida, representa la Tierra.

En los primeros días de vida nos alimentamos de nuestra madre, de ella recibimos nuestro primer apoyo y es de quien dependemos emocional y nutricionalmente. Así como la leche materna inmuniza al bebé, la Tierra en equilibrio protegerá y favorecerá nuestro sistema inmunológico.
Cuando nuestra primaria nutrición está satisfecha nos sentimos centrados, relajados, despreocupados.
Mientras que el resto de los elementos tienen una dirección y movimiento que les son propios, la Tierra es el centro de todos ellos. Y como tal es el cruce de todos, ni Yin ni Yang. Tiene la cualidad de la quietud: es el momento de estar serenos y en equilibrio, así vacíos, vemos hacia dónde nos dirigimos. Es el punto de transición entre un movimiento y otro. Es por ello que a “los Tierra” se los conoce como “los pacificadores”. Son los mediadores o árbitros que permiten que se puedan conciliar las partes. Su color es el amarillo que es el color del Emperador y debe primar la razón en sus actos: un juez justo deberá de tener mucho de Tierra para obrar sabiamente.
La estación del año que se vincula con la Tierra no es una estación en particular; se consideran los 18 días finales de cada estación vinculados a ella, debido a que es un período de quietud y preparación para el cambio. El factor climático de la Tierra es obviamente, la humedad; tiende a volverse húmeda por su receptividad maternal y en exceso esta humedad la desequilibra
Una de sus cualidades es, justamente, el intelecto que si está conectado con el Shen obrará con un propósito altruista. La emoción de la Tierra tiene que ver con el pensamiento reflexivo, pero el pensar como hecho aislado en sí mismo no es una emoción, sino que deberían estar unidos “intelecto y corazón”. Cuando la Tierra comienza a desequilibrarse aparecen las preocupaciones, el eterno e incesante rumiar de ideas, el diálogo interno . Es un continuo pensar sin fin, hasta convertirse en algo obsesivo y compulsivo.
Sus órganos asociados son el Bazo y el Estómago. La Tierra sufre cuando se afectan los “ritmos internos”: el reloj biológico o ritmo cicardiano. El “Sindrome de fatiga crónico” es una característica que aparece en las personas que tienen el elemento Tierra en desequilibrio, en general por desórdenes alimenticios como por ejemplo no desayunar o desayunar pobremente. El horario en MTC de la Tierra es de 7 a 11 de la mañana, es el momento donde hay que recibir al día con un muy buen desayuno.
Se manifiesta en la boca que es por donde ingresan los alimentos y que constituye la primera parte del proceso digestivo. Occidente posee el modelo de “personalidad oral”, donde prima el sentimiento de seguridad/ inseguridad. Si cuando somos bebés carecemos de esta seguridad, quedamos unidos a muchos sustitutos de chupar “la teta de mamá” como por ejemplo el alcohol, el tabaco, el comer excesivamente y/o rápido. La desarmonía en Tierra también la encontramos en problemas bucales como úlceras en la mucosa de la boca, encías sangrantes, boca pegajosa, bruxismo (apretar las mandíbulas al dormir y rechinar los dientes). Todos estos síntomas funcionan como signos de no poder saborear la comida y relacionado con ello, no “saborear” tampoco las experiencias de la vida.
Si la Tierra está bien, nuestra capacidad para recibir y aceptar apoyo funcionará correctamente. Cuando desde temprana edad se ve afectada la capacidad para recibir nutrientes, de adultos no se aprende a recibir, a aceptar, sino a rechazar. Hay rechazos a nutrirse, alimentarse. A veces no digerimos bien algunas cosas que vivimos, hay algo que “no nos pasa” y que puede sentirse a nivel de la garganta o a la altura del diafragma. Digerir ideas, formas de vidas, creencias, emociones, son también parte de nuestra digestión. La persona siente que da todo el tiempo y que no “recibe”. Nuestra nutrición no es solamente de alimentos materiales. Y muchas veces, comemos como vivimos. Desórdenes como la bulimia y la anorexia, obesidad o falta de apetito se tratan desde los canales energéticos de Tierra: Estómago y Bazo- Páncreas (para la MTC el Bazo y el Páncreas conforman una unidad funcional).
La Tierra es la fuerza nutritiva de los músculos, con su tono y textura característicos, con el aporte de sangre que ofrece un Bazo sano. Recordemos que en la nota sobre la Madera, decíamos que el Hígado y la Vesícula Biliar estaban conectados a los músculos y a los tendones. El elemento Madera tiene que ver con la destreza, la conducción nerviosa de los músculos, con el movimiento y en el elemento Tierra, con el alimento del músculo para que goce de buena salud.
“Los Tierra” son personas pertenecientes a un lugar geográfico, tienen su arraigo ahí y el tener que emigrar los trastorna significativamente.
El sonido de la Tierra es el canto del niño que tenemos dentro y que canta con toda la alegría de la despreocupación. La persona Tierra utiliza su sensibilidad para percibir al mundo como chicos y razonar como adultos. Es por ello que guste de los chistes y del hacer reír y reírse al mismo tiempo.
elemento metal
El Elemento Metal es el que nos recibe cuando nacemos y respiramos y nos despedirá con nuestro último hálito al partir.

La pareja de meridianos en el cuerpo es Pulmón e Intestino Grueso. El Pulmón es el encargado de tomar los componentes más puros y valiosos del Qi Universal, y el Intestino Grueso el de liberar lo que para el cuerpo y la mente ya no tienen ningún valor.
Constante y meticulosamente estamos haciendo este trueque en nuestras vidas: incorporamos sustancias vitales y excretamos sustancias tóxicas. Cuando este intercambio no se realiza de manera óptima aparecen problemas de asma, bronquitis o estreñimiento y diarreas por citar algunos.
Esta regularidad, este orden, este ritmo respiratorio del Metal nos organiza para vivir en un medio ambiente en armonía. Armonía que se verá tanto en lo interno como en lo externo. Cuando nos proponemos ordenar los placares o el galpón de casa, es el Elemento Metal que se manifiesta y cuando lo realizamos (lo que parecía un imposible), respiramos muy conformes con nosotros. Lo mismo ocurre con “todos” los elementos desordenados de nuestra existencia.
Cuando hablamos del “valor” de las personas, con preponderancia del Elemento Metal, nos referimos tanto a la “calidad” de gente, como “al coraje o al arrojo” que poseen. Los Metal buscan afanosamente la verdad, desean profundamente poner luz en la oscuridad para que aparezca lo certero. Se los percibe fríos, calculadores, ya que son muy lógicos; se aferran a las reglas, a la precisión de las Matemáticas. “Son filosos como facón de gaucho” Cuando están desbalanceados pueden ser extremadamente egoicos.
La estación del Metal es el otoño, el tiempo de colectar para hacer frente al invierno, es una pausa que nos invita a la calma. La dirección geográfica es el oeste. El ocaso como final del día, es un momento para la reflexión meditativa y nos pone un poco nostalgiosos. Si el verano fue la exuberancia, “el periodo de crecimiento lujurioso”, el otoño es el momento de la moderación, el de la “tranquilidad de nuestra conducta” dice el Nei Jing.
Así como en otoño la savia decrece, caen las hojas y refresca, el Pulmón hace lo mismo con la energía: la hace descender y la dispersa. Cuando esta función no la realiza pueden aparecer, en personas mayores, estreñimiento o gripes a repetición (el Metal trabaja como un escudo protector debajo de la piel: el Wei Qio Energía Defensiva).
La emoción relacionada al Metal es la tristeza. Tanto un exceso de tristeza afecta al Pulmón, como un Pulmón débil hace que la persona se sienta triste. Los Metal tienen un componente frío y melancólico. Son rigurosos, metódicos y con un gran sentido del deber.
El llanto es el sonido del Metal, si es reprimido nos dolerá la garganta o si nuestra voz está baja, o la perdemos, estaríamos ante un cuadro de debilidad o de problemas crónicos en el Elemento. De la misma manera que a través del olfato podemos rechazar alimentos en mal estado y por ende perjudiciales para nuestro organismo, adiestrando a nuestro olfato, mejoraremos a los Pulmones.
El Po es el alma corpórea del Pulmón, es nuestra parte instintiva, gracias a ella nos mantenemos vivos: respiramos y nos alimentamos. La garganta y el olfato están vinculados al Metal, como también el tacto.
El Po vive las experiencias de esta manera: directa y sin intermediarios, sin el intelecto conceptualizando todo.
El color del Metal es el blanco y el sabor es el picante que ayuda al Pulmón a dispersar el Qi, pero un exceso lo agotará.
Como el Pulmón es el responsable de tomar del Qi Universal lo puro, su función es la de llevar la energía hacia abajo y dispersarla, controlar los canales y los vasos sanguíneos, la piel y el pelo, gobernar las vías del agua, y se expresa en la nariz. Es tan vasto el trabajo que el Pulmón realiza con la energía que se lo considera “El Ministro que Organiza la Política del Emperador” (que es el Corazón).
Mientras que el Metal trabaja con energías sutiles y ligeras durante el mecanismo de la respiración (contracción/ liberación), la Tierra lo hace con las energías más densas y toscas como la de los alimentos
Liberarse, soltar amarras, quemar las naves, nuevas metas… éste es el salto evolutivo que nos propone el Elemento Metal.
