¿Qué pasa cuando tomamos café antes de una sesión de acupuntura?
Si estás sometiéndote a un tratamiento con acupuntura para aliviar algún problema doloroso y tomas café antes, el efecto analgésico que obtengas será menor.

Esto ocurre porque la manipulación que realizamos sobre la aguja de acupuntura en los tejidos subcutáneo y muscular es un estímulo mecánico que provoca la liberación, entre otras sustancias, de una molécula energética llamada ATP (trifosfato de adenosina) que además es un neurotransmisor que produce un efecto antinociceptivo (analgésico) mediado por receptores de adenosina.
El ATP puede ser degradado por enzimas hasta adenosina e inosina. Todo aquello que aumente la síntesis de adenosina o reduzca su degradación aumenta la potencia de la acupuntura y mantiene su capacidad analgésica durante más tiempo.
La cafeína bloquea los receptores de adenosina. La dosis de cafeína contenida habitualmente en una taza de café es suficiente para reducir el efecto analgésico de la acupuntura.

El profesional debe tener esto en cuenta para evaluar la respuesta al tratamiento y es aconsejable que el paciente no beba café antes de las sesiones de acupuntura para que no interfiera en el alivio del dolor.
Aunque la cafeína tiene una vida media en sangre de 4 – 5 horas, pueden detectarse niveles hasta 12 horas después de la ingesta de una taza de café. Esa cantidad residual de cafeína es suficiente para interferir con el efecto analgésico de la acupuntura en pacientes de toman café a diario. Por todo esto lo ideal es la interrupción de la ingesta de café durante las semanas que dure el tratamiento con acupuntura.
